domingo, 17 de septiembre de 2017

Albóndigas con mazana en salsa de vino de Istria-Cocinas del Mundo en Eslovenia


Para este viaje del reto Cocinas del Mundo del mes de septiembre, hemos puesto rumbo a Eslovenia, país europeo situado en la parte central de este continente. 


aEs un país muy joven ya que fue creado de la escisión de la antigua Yugoslavia en 1991. Es un país pequeño y con poca densidad de población. Y hoy en particular, es noticia en España, (este post lo estoy escribiendo el 14 de septiembre), porque frente a la selección de este país, el equipo español de baloncesto se juega el pase a la final del Eurobasket 2017 y esperemos que haya suerte.
Y ya sin mas retraso, y debido a que aun no he terminado de desliarme después de las vacaciones, he elegido una receta muy sencilla de albóndigas en salsa, con una particularidad, que entre sus ingredientes lleva manzana. La gastronomía de este país es variada y basada en cereales como el trigo sarraceno y carnes de cerdo y cordero.

Ingredientes:

500 g carne cerdo picada
2 manzanas
1 huevo
sal
pimienta
Aceite
1 cebolla
1 vaso de vino blanco malvasía de Istria (si no lo encuentras podéis usar un vino tipo jerez seco)
2 vasos de caldo de verduras

Elaboración:

En una fuente ponemos la carne picada, la manzanas ralladas, el huevo, sal y pimienta y mezclamos bien.
En un plato ponemos un poco de harina y formamos las albóndigas con ayuda de una cuchara, las pasamos por harina y las redondeamos con ayuda de las manos.
Las vamos poniendo en un plato y cuando las tengamos todas las freímos en abundante aceite bien caliente. Una vez estén doradas, las pasamos a un plato con papel absorbente y reservamos hasta que  tengamos todas bien fritas.
Tomamos un par de cucharadas del aceite de freír las albóndigas y lo ponemos en una sartén amplia, y procedemos a cortar la cebolla en brunoise.
Rehogamos la cebolla, y una vez bien pochada, ponemos las albóndigas, damos unas vueltas y añadimos el vino. Cuando empieze a hervir, añadimos los dos vasos de caldo y dejamos reducir la salsa. Una vez este la salsa bien trabada; si se os queda un poco ligera podéis añadir una cucharada de maicena disuelta en medio vaso de caldo frío; ponemos en una fuente y preparamos el pan, porque la salsa está para chuparse los dedos.


Espero que os haya gustado esta receta de albóndigas al estilo esloveno y que os animéis a hacerlas ahora que va llegando el tiempo de los platos mas contundentes. Y ya vamos preparando las maletas para el próximo destino. Hasta la próxima.

martes, 5 de septiembre de 2017

Sandwich de queso cheddar y cebolla caramelizada-Versionando a Anthony Bourdain


Y para terminar la repesca de agosto de Cooking the Chef os traigo el complemento perfecto a la Ensalada de rabanitos y manzanas, un delicioso sandwich de cebolla caramelizada y queso cheddar, juntos hacen una cena rápida, fácil y super buena. Como en la anterior receta, y a pesar de tener casi listo la entrada de la hamburguesa, que seguro la colgaré proximamente, en cuanto vi esta combinación de ingredientes  en el blog de Aisha, decidí que esta iba a ser otra de las recetas de la repesca, en esta ocasión retrasada para la de agosto, ya que entre vacaciones, actividades variadas con la familia y demás quehaceres, no ha sido hasta ahora cuando me he puesto en serio y las he escrito, porque elaboradas estaban desde finales de julio. Pero como dice el refrán, "Nunca es tarde si la dicha es buena", aquí está la segunda versión de una receta de Bourdain.

Ingredientes:

4 rebanadas de pan de molde especial (usé pan de centeno y de semillas)
2 cebollas
1 cucharadita de azúcar
1 cucharadita de sal
queso cheddar recién rallado
mahonesa
mantequilla

Elaboración:

Cortamos la cebolla en juliana y la ponemos en una sartén con un poco de mantequilla y la sal y el azúcar. La hacemos a fuego lento hasta que esté completamente caramelizada. Tardará unos 30-40 minutos. La dejamos templar.

Preparamos una sartén antiadherente con un poco de mantequilla y calentamos.
Untamos una rebanada de pan con un poco de mahonesa y ponemos por esa cara en la sartén caliente. Ponemos parte de la cebolla encima y queso recién rallado al gusto. Tapamos con otra rebanada untada con mahonesa (esta cara no es la que toca el queso) y apretamos ligeramente con una espátula. Cuando este dorado por una cara, damos la vuelta al sandwich con cuidado para dorarlo por la otra cara.
Una vez bien dorado, sacamos a un plato y cortamos por la mitad, sirviendo con la ensalada cuya receta encontrareis pinchando aquí.


Aquí se puede ver el corte del sandwich elaborado con pan de centeno. Y en la siguiente foto, se ve el corte cuando el pan es de semillas. Ambos están muy buenos y es solo cuestión de gustos el utilizar un pan u otro.


Espero que os hayan gustado estas dos recetas de la repesca de agosto y pinchando aquí, podréis ver lo que el resto de participantes han elaborado para esta repesca. Nos vemos en septiembre para comenzar un nuevo curso que espero sea muy gratificante. Hasta la próxima.

Ensalada variada con rabanitos y manzanas- Versionando a Bourdain


El pasado mes de mayo los participantes del reto Cooking the Chef versionaron recetas del chef internacional Anthony Bourdain, del cual no conocía nada en absoluto. Después de buscar y casi no encontrar nada que me gustara, me decidí por una hamburguesa, que finalmente, y por problemas de tiempo, no pude redactar. Como la había fotografiado, pensé en dejarla para la repesca, pero en esto, que aparecieron las recetas de los compañeros y encontré en el blog de Blog de Aisha esta que traigo hoy para la repesca de agosto, y un delicioso sandwich de cebolla caramelizada y queso, y que es el complemento ideal para esta ensalada.

Para elaborar esta receta vamos a necesitar:

una bolsa de lechugas variadas(suelo utilizar la Baby Leaf de Carrefour)
una bolsa de rabanitos
2  zanahorias cortadas en juliana
2 manzanas ácidas ( granny smith o similar)
1 yogur griego natural
1 cucharada de salsa de soja


Elaboración:

Ponemos en una fuente las lechugas variadas, y colocamos sobre ellas los rabanitos cortados en láminas, las zanahorias cortadas en juliana y las manzanas sin pelar cortadas en láminas.


Preparamos la salsa en un bol y mezclamos bien. Ponemos en una salsera aparte para que cada comensal pueda servirla a su gusto.
Es una ensalada muy fresca y rica y es un complemento ideal para el sandwich de queso y cebolla caramelizada que encontrareis pinchando aquí.


Espero que os haya gustado y que con esta repesca me empiece a poner las pilas para comenzar septiembre con ganas de cocinar. Además, si pincháis aquí, encontraréis el resto de recetas de la repesca de agosto. Nos vemos en septiembre con chef nuevo. Hasta la próxima.






lunes, 4 de septiembre de 2017

Coca de manzana


Iniciamos septiembre con ganas de hornear y seguir trabajando en el blog. Para esta primera entrada del mes os traigo una coca de manzana muy sencilla de elaborar que hice la semana pasada cuando llovía aquí como si no hubiera un mañana. Al llover tanto, no nos apetecía salir a la calle, así que como tenía dos manzanas pochas, rebuscando entre las recetas que tengo pendientes, me decidí por esta coca que se hace rápido, ya que aunque llovía, aun hace calor y se fermenta con mucha rapidez. Estuve fotografiándolo para el  Instagram del blog, @elhornodemar, y prometí que la  próxima receta iba a ser esta, y aquí está. Es un coca vegana ya que no lleva manteca de cerdo ni huevos ni leche.

Ingredientes:

200 g harina de trigo
100 g harina de avena
40 ml aceite oliva
20 g levadura fresca
120 ml agua
100  g azúcar moreno o panela
2 manzanas
pizca de sal
azúcar para espolvorear

Elaboración:

En un bol, (yo lo hice a mano, pero podéis usar la amasadora), ponemos todos los ingredientes excepto las manzanas y amasamos bien hasta obtener una masa fina y elástica.


Dejamos reposar unos 10-15 minutos y ponemos en un molde rectangular que habremos espolvoreado de harina antes. Intentamos cubrir con la masa el fondo del molde.


Dejamos reposar al calorcito hasta que doble su tamaño.
Cortamos las manzanas en gajos y disponemos sobre la masa. Espolvoreamos de azúcar y precalentamos el horno a 210ºC.


Ponemos en el horno unos 20 minutos y después bajamos la temperatura a 180ºC durante otros 20-30 minutos mas, hasta que la masa esté perfectamente cocida.


Una vez fría, desmoldamos con cuidado y pasamos a una bandeja de servir. Cortamos en porciones y ya la tenemos lista para merendar.


Está muy rica y además es poco dulce. Si os gusta mas el dulce, solo tenéis que aumentar la cantidad de azúcar en la masa. Espero que os haya gustado y hasta la próxima.

miércoles, 30 de agosto de 2017

Pan de avena y centeno con frutos secos


Este verano este blog ha estado semi parado, no por que no haya elaborado cositas, sino porque hemos estado haciendo muchas actividades con los niños, que luego llega septiembre y cada uno se marcha a su lugar de estudio, y el invierno da mucho de si para colgar rectas y elaboraciones. De hecho, no participé en la repesca de Cocinas del Mundo; me incorporaré ahora en septiembre; y solo participaré en la repesca de septiembre de Cooking the Chef a ver si en septiembre se va un poco el calor y entran mas ganas de escribir.
Aunque mi intención era volver con la repesca de septiembre, los últimos días de agosto se han presentado lluviosos, así que aprovecho y cuelgo esta receta de pan de avena y centeno con frutos secos, que es muy apropiado para las tostadas del desayuno ahora que hay que volver al trabajo y necesitaremos una dosis extra de energía para afrontar la depre post vacacional. Es muy fácil de hacer, y mas ahora que las temperaturas son aun altas y la fermentación es muy rápida.

Ingredientes:

250 g harina de trigo
250 g harina de avena
250 g harina de centeno
8 g sal
25 g levadura fresca
450-500 ml agua
200 g frutos secos variados crudos o tostados sin sal (avellanas, nueces, anacardos, etc)

Elaboración:

Ponemos todos los ingredientes en la amasadora y vamos amasando lentamente hasta que obtengamos una masa elástica y un poco pegajosa.
Pasamos a la mesa enharinada y dejamos reposar unos 10-15 minutos. Como hace calor, no vamos a darle mas tiempo, ya que se nos podría pasar de fermentación.
Preparamos un molde rectangular y enharinamos las paredes. Ponemos la masa en el molde e intentamos cubrir todo el fondo.


Dejamos fermentar unos 90 minutos o así, aunque con las temperaturas que tenemos ahora, es posible que antes de ese tiempo tengamos el pan listo para el horno. Si realizáis esta receta en invierno, el tiempo de levado sera mayor y tendréis que ir observando como va antes de hornearlo.


Una vez levado, precalentamos el horno a 220ºC y ponemos el  pan a esa temperatura unos 20 minutos, bajando la temperatura del horno a unos 180ºC y dejando el pan unos 30-40 minutos mas dentro del horno. Como siempre, estos tiempos son orientativos y dependen del horno. 


Una vez bien cocido, sacamos del horno y dejamos templar antes de desmoldar. Una vez fuera del molde, dejamos enfriar antes de consumirlo. En casa solemos tomar este tipo de panes para desayunar, así que lo que hacemos es que una vez bien frío, lo cortamos en rebanadas y congelamos, poniendo en cada paquete la cantidad de rebanadas que consumimos en un par de días.
Bueno, si el tiempo sigue lluvioso, quizás mañana cuelgue la tarta que hice para el día de nuestro santo, pero no prometo nada. Lo que si quiero es comenzar a colgar con regularidad a partir del lunas. Además, estoy intentando elaborar masa madre, pero es mas complicado de lo que cuentan en los blogs, aunque yo sigo intentándolo. Ya os contare a ver que me sale. Hasta la próxima.

martes, 8 de agosto de 2017

Galletas de avena y fruta


Después de un mes sin publicar y a pesar del calor que esta haciendo, no he podido resistirme y he tenido que encender el horno para preparar estas galletas que son una receta de las monjas. Son muy parecidas a unas que compramos en Galicia, donde hemos estado de vacaciones haciendo el Camino de Santiago, por la ruta portuguesa, partiendo desde Tui y recorriendo el maravilloso paisaje gallego por la costa hasta llegar a Santiago de Compostela. Durante esos días de vacaciones, hemos andado un montón, una media de 24 Km diarios y también hemos probado los suculentos manjares que nos ofrece la maravillosa tierra gallega. Y de entre los dulces que hemos probado, que no han sido tantos, tengo que destacar estas galletas con fruta escarchada que están muy ricas y son muy fáciles de hacer. Yo las he tuneado un poco, ya que he sustituido parte de la harina de trigo por harina de avena que ahora es fácil de encontrar en Mercadona. Espero coger la racha y no fallar en este mes, pero no prometo nada, que hace mucho calor y hay pocas ganas de elaborar dulces.

Y ahora vamos con la receta que es muy sencilla y además muy sana ya que estas galletas están elaboradas con aceite de oliva suave.

Ingredientes:

125 g de panilla o azúcar moreno
50 g de aceite de oliva sabor suave
1 huevo
100 g harina de trigo
70 g harina de avena
5 g impulsor químico
100 g fruta escarchada en trocitos (yo use calabaza y naranja)


Elaboración:

Ponemos en un bol la panela (es un azúcar moreno con un sabor muy rico que puedes encontrar en Mercadona), el huevo y el aceite y mezclamos bien con una varilla.



Tamizamos las harinas y el impulsor y mezclamos bien con ayuda de una cuchara. Queda una masa un poco pegajosa. Añadimos la fruta cortada pequeña y mezclamos bien.




Preparamos un trozo de papel film y ponemos la masa sobre el, envolviéndola y guardándola en frío al menos 1 hora,  ya que hace mucho calor. Se podría guardar hasta 24 horas en la nevera antes de utilizarla.


Preparamos una bandeja de hornear cubierta con papel vegetal y hacemos bolitas de unos 25-30 g, colocándolas en la bandeja un poco separadas entre si. Podemos coger un poco de harina en las manos para que no se nos pegue la masa. Una vez en la bandeja, las aplastamos ligeramente con los dedos.


Precalentamos el horno a 180ºC y las horneamos unos 13-15 minutos. Se doraran por los filos y se abrirán un poco por la superficie.


Una vez fuera del horno, dejar templar y pasar a una bandeja para enfriar del todo. No son muy crujientes por el tipo de azúcar que llevan, pero están muy ricas y la panela les confiere un sabor como a azúcar tostado muy peculiar. En casa hemos empezado a usarlo en los bizcochos y dulces, y a todos nos encanta el sabor tan peculiar y el color tan dorado que aporta a las elaboraciones.





Espero que os guste y a ver si me animo y sigo este mes colgando un post cada semana. Aun tengo en el tintero algunas recetas para la repesca de Cooking the Chef, que espero elaborar a lo largo de este mes. Hasta la próxima.

lunes, 10 de julio de 2017

Torta de manteca


Despues de dos semans donde no he subido ninguna receta, ya que entre que llegaron los niños y se organizó todo para pasar el verano, se me ha pasado el tiempo volando y ni siquiera he llegado al reto del mes de junio de Cooking the  Chef, con lo cual tengo al chef Bourdain para la repesca del verano y ya con mas calma, intentaré hacer otro par de recetas de algunos compañeros que me gustaron un montón.
Para esta entrada os traigo una torta de manteca la mar de sencilla que elaboré el viernes para tener algo dulce para los cafés del fin de semana. Durante la semana intentamos comer un poco mas ligero y evitar los dulces, pero cuando llega el fin de semana nos gusta tener algo casero para las meriendas y los cafes de las sobremesas. Es verdad que es un dulce con manteca de cerdo, pero no lleva mucha cantidad y estaba muy rica y esponjosa, aunque, como no tenia mucho tiempo, no hice los dos levados que hubieran convertido a este dulce tan sencillo en algo sublime. Aun asi, salió muy esponjosa y en casa han dado buena cuenta de ella. 

Ingredientes:

500 g harina
100 g manteca de cerdo
200-225 g agua templada
150 g azúcar
pizca de sal
25 g de levadura fresca




Elaboración:

Es una masa muy sencilla de realizar porque ponemos todo junto en la amasadora, la harina, el azúcar, el agua templada, la manteca a temperatura ambiente y la levadura.
Amasamos hasta obtener una masa un poco pegajosa y pasamos a a la mesa enharinada. Amasamos ligeramnete para hacer un bola y dejamos reposar unos 10 minutos.


Pasado ese tiempo, la pasamos a un bol engrasado y dejamos que doble su tamaño. 
Una vez doblada, volvemos a amasar y estiramos sobre una bandeja de horno cubierta con un papel de hornear. Estiramos bien con ayuda de las manos y marcamos la superficie con los dedos.


Dejamos fermentar hasta que doble de tamaño y espolvoreamos con azúcar.
Precalentamos el horno a 200ºC y cuando esté caliente introducimos la bandeja y horneamos unos 20-30 minutos, procurando que no se nos queme y que quede doradita.


Una vez este templada ya podemos empezar a degustarla. Es un dulce muy tradicional, pero no por ello deja de estar muy rico. Espero que os animeis y os decidais a hacerla.



Hasta la próxima.

domingo, 18 de junio de 2017

Zwetschgenkuchen mit streuseln-Pastel de ciruelas


Este mes para el reto de Cocinas del Mundo, hemos viajado hasta Alemania, done nos vamos a dar un paseo por su gastronomía, que no solo son salchichas y chucrut, como podréis ver en esta entrada.
La gastronomía alemana varía mucho de una región a otra y está muy influenciada por el entorno cultural y social, por ejemplo, las regiones del sur comparten muchos platos con sus vecinos suizos y austriacos, mientras que en el oeste las influencias con la cocina francesa son bastante más pronunciados, siendo las comarcas del este muy influenciadas por los países del este de Europa y las del norte con la holandesa.
En mi primer viaje a Alemania, concretamente a Colonia, allá por 1996, descubrí la cultura del pan y los pasteles alemanes, muy diferentes a lo que yo conocía de una pequeña capital de provincia del sur de España, así que cuando supe a donde nos íbamos a trasladar este mes de junio, mi investigación se fue hacia los panes y las tartas. La panadería alemana es conocida internacionalmente, y existen muchas variedades de pan, como el pan negro o Pumpernickel; el Mischbrot con mezcla de trigo y centeno, el Vollkornbrot  o pan integral, etcétera. Generalmente tienen las semillas superpuestas en su superficie. 
En cuanto a los pasteles, existe mucha tradición en cuanto a la elaboración de estos con frutas como cerezas, ruibarbo, fresa, manzana y ciruelas. Se puede ver por las numerosas pastelerías o Konditoreien, que pueden se encuentran en la mayor parte de las ciudades alemanas. Algunas de las tartas más conocidas son el Käsekuchen o tarta de queso, y la tarta de la Selva Negra.
Para este reto he elegido Zwetschgenkuchen mit streuseln o pastel de ciruelas, una tarta muy sencilla de elaborar y ahora que empiezan las ciruelas, muy apropiada para el verano. Yo la he hecho con ciruelas negras un poco ácidas, lo que le da un toque bastante especial, ya que los pasteles alemanes no suelen ser muy dulces.
Y ahora, después de este poquito de historia, vamos con la receta.

Ingredientes:

125 g harina espelta
70 g mantequilla
50 g azúcar moreno
1 yema
6-7 ciruelas rojas
60g harina espelta
35 g azúcar moreno
40 g mantequilla

Elaboración:


En primer lugar preparamos la masa de la base de la tarta, mezclando los 125 g de harina, con la yema, los 70 g de mantequilla y los 50 g de azúcar. Amasamos bien y envolvemos en film transparente y dejamos en la nevera unos 30 minutos.
Mientras lavamos y cortamos a la mitad las ciruelas para eliminar los huesos. Reservamos.
Preparamos el streuseln mezclando los últimos tres ingredientes, quedando una mezcla como de  migas de harina.
Preparamos un molde redondo de unos 15-18 cm de diámetro y lo engrasamos y lo forramos de papel de hornear.
Estiramos la masa y cubrimos el fondo y las paredes del molde.
Disponemos las ciruelas encima, procurando no dejar ningún hueco y añadimos las migas del streuseln por encima.
Precalentamos el horno a 200ºC y ponemos la tarta en el horno dejando hornear unos 30-35 minutos.
Sacamos del horno una vez cocida, y esperamos a que se enfríe para desmoldarla y pasarla a una fuente de servir. Es conveniente dejarla enfriar del todo antes de consumirla, incluso ponerla en la nevera un par de horas.



El resultado es una tarta ácida, con un sabor muy típico de países del norte de Europa y que acompañada con un poco de helado de vainilla, nos queda un postre la mar de bueno.


En el corte podéis observar que las ciruelas quedan muy jugosas y la masa queda crujiente, dando lugar a unas texturas sorprendentes en boca.
Espero que os haya gustado esta incursión en la repostería alemana y hasta la próxima.

lunes, 12 de junio de 2017

Bocaditos de naranja


Hoy traigo al blog unas galletas, que no son del todo galletas, ya que su textura queda mas como tipo bollito, pero muy ricas y sabrosas y elaboradas sin mantequilla ni aceite, así que son muy apropiadas para esta época del año en que solemos cuidarnos mas con eso de la operación bikini, aunque lo suyo seria cuidarse todo el año, y así, llegaremos estupendas y en forma a cualquier operación ya sea bikini o polvorón.

Estos bocaditos se pueden aromatizar con naranja o limón, pero en casa teníamos unas naranjas que estaban un poco pochas y utilizamos su piel para darles un estupendo sabor  a estos bocaditos.

Ingredientes:

150 g yogur griego natural
125 g azúcar moreno
1 huevo
300 g harina
5 g impulsor
ralladura de naranja




Elaboración:

En primer lugar mezclamos bien el azúcar con el yogur y la ralladura de naranja.
A continuación añadimos el impulsor y la harina y vamos mezclando bien. Se nos va a quedar una masa un pelín pegajosa, pero para formar las galletas nos ayudamos espolvoreando las manos con harina.


Con ayuda de una cuchara tomamos porciones de unos 30 g y hacemos bolas con las manos enharinadas y las ponemos sobre una bandeja de horno cubierta con papel de hornear.


Yo las dejé tal cual, pero podéis chaparlas un poco con las manos, para que os salgan mas tipo pastas.

Horneamos unos 20-25 minutos a 180ºC, teniendo en cuenta que no se nos van a dorar por encima, así que no os paséis mucho de ese tiempo, ya que se os pueden quemar. Una señal de que están listas, es que se empiezan a rajar ligeramente por encima.


Y ahora solo hay que esperar a que se nos enfríen del todo para poder probarlas. Por fueran están mas duras, pero por dentro son de textura tipo bizcochito. 


Además, con el sabor a naranja que tienen, están muy ricas con chocolate negro, así que la próxima vez que las haga, la haré mas planas y las cubriré a la mitad con chocolate, y ya os contaré como me salieron.




Como veis son unas pastas muy sanas, sin grasas (solo el huevo y se puede sustituir por 60 g de puré de manzana) y muy apropiadas para tomar con el café y una onza de un buen chocolate. Espero que os gusten y hasta la próxima.